El rey visita a Adolfo Suárez

Los Reyes han realizado una cariñosa visita al ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez.

Durante el encuentro privado, el Rey ha hecho entrega a Suárez del Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro, que le fue concedido el año pasado. Está alta distinción es la más importante que concede la Casa Real Española. Sólo otras 17 personalidades la han recibido en los últimos 30 años, como el Príncipe de Asturias y la reina Isabel II de Inglaterra.

Adolfo Suárez gobernó España desde 1976 hasta 1981. Durante su mandato impulsó el Estado de las Autonomías y realizó profundos cambios en la sociedad española en su camino de la dictadura a la democracia. Fue el enterrador del aparato del "Búnker". Será recordado también por su actuación en el 23-F, desafiando a los golpistas. En 1996 recibió el premio Príncipe de Asturias a la Concordia como reconocimiento a su labor política y su importante aportación personal a la convivencia democrática en España.

Muchos amigos me preguntan de donde viene mi admiración por la figura política de Adolfo Suárez, incluso alguno de ellos que sé que es asiduo a este Blog, lo encontró gracias a que lo nombro en mi descripción. Muchas razones podrían albergar tal honrosa respuesta.
Desde luego, alguna puede ser que el primer libro de política, que leí con 11 años, fue "Los mil días del Presidente" de José Ramón Sáiz -Diputado en el Parlamento Cántabro y columnista del extinguido "Diario Pueblo"- tratando los sucesos a los que se tuvo que enfrentar en sus casi mil días de Presidente, Adolfo Suárez. Además, de que siempre me resultó muy interesante ese "personaje" del que mi padre tan bien hablaba, aún más habiendo sido concejal con la UCD, cuando era responsable provincial el ministro Sancho Rof.

Suárez fue uno de aquellos hombres que enseñaron a los españoles a vivir en libertad y en paz. Fue una de esas personas que sabían que la reconciliación nacional debía de pasar por el acuerdo con todos los grupos políticos. A él se le debe, puedo decirlo, que en las primeras elecciones en las que se produjo el advenimiento de la democracia después de 40 años, fuesen unas verdaderas elecciones plurales y democráticas.

Reconocía que España era una realidad política, histórica y cultural, cuyo anhelo principal era la de dar al pueblo las libertades políticas y los derechos fundamentales que nunca tuvo durante períodos estables.

Supo entenderse con todos menos con los que no quisieron entenderse con él.
Sufrió una oposición brutal y contundente por parte del Partido Socialista de Felipe González, de aquel Felipe González que debía recordar sus tiempos con el brazo levantado a "lo romano"; mientras que fue en los comunistas de Santiago Carrillo en los que sustentó sus últimos momentos en el Gobierno, eran aquellos comunistas que conformaron la Junta Democrática en el extranjero.
Quienes en 1980 pusieron en marcha aquel slogan "Suárez, no" que recordaba el error del "Maura, no" de principios de siglo, hoy rodean al ex-presidente de elogios y premios bien merecidos. No juzgo para mal este cambio de actitud en esas personas, al revés, lo alabo.

Suárez basó todo su objetivo en esta frase: "elevar a la categoría de normal lo que a nivel de calle es simplemente normal".