POR RESPONSABILIDAD: NO A OVIDIO SANCHEZ

Después de haber finalizado el Congreso nacional del Partido Popular, ahora tocan los Congresos regionales, entre los que se encuentran el asturiano. Pues bien, como militante del partido en Asturias, tengo que decir, como declaración de principios, que Ovidio Sánchez no debe seguir siendo su Presidente por las siguientes razones:

1º Ya ha perdido tres veces en unos comicios autonómicos ante el mismo candidato. Con ese nefasto record es más que suficiente como para que él voluntariamente hubiese optado por manifestar que no se iba a volver a presentar.

2º No las tengo todas conmigo para creerme que, si es reelegido en su cargo, sea otro el candidato a la Presidencia del Principado. Para fundar mi sospecha sólo hay que acudir a fonoteca y escuchar a Camps, en el programa de Herrera en la Onda de 22 de abril, diciendo que los Presidentes de Partido son los candidatos a presidir tanto el Gobierno central como los autonómicos. Así que si la militancia asturiana cree en su palabra, que luego nadie se lleve a engaño si Sánchez se vuelve a postular como cabeza de lista.

3º Los malos resultados, tanto a nivel autonómico como a nivel local, es la consecuencia de su nefasta gestión como líder del PP asturiano. Es el resultado de no hacer nada de oposición desde 1999. Ya resultaba bastante vergonzoso ver como el que hacía la oposición era IU, con Valledor a la cabeza, incluso dentro del Gobierno era un dolor de cabeza para el PSOE. Mientras tanto nuestro partido estaba a uvas, cuando no se dedicaba a repetir los mensajes de Génova, especialmente las obras de Cascos, o ir a remolque de la coalición, como ocurrió con el noticiario de Asturias Adelante, que era un noticiario que se encargaba de difundor los logros del Gobierno en cuñas emitidas en Televisiones privadas y en las radios. Ahora, en esta legislatura está demostrando que el haber evitado que se aprobasen los Presupuestos para este ejercicio no ha servido absolutamente para nada, ya que están aprobando las leyes de crédito extraordinario que el Gobierno presenta en la Junta General. Con esta oposición tan débil no resulta extraño que el Gobierno autonómico esté tan crecido pidiendo ejercicios de responsabilidad a la oposición, en lugar de verse obligados a negociar con los partidos de oposición.


Esto que digo, y lo hago aprovechando que el Congreso regional se va a celebrar, si no me equivoco, en octubre, para, en la medida de lo posible, colaborar con mi partido comentando los errores que, a mi modo de ver, se deberían corregir, con el único fin de que el PP asturiano lidere un profundo cambio que nos lleve a competir con las Comunidades Autónomas más fuertes. Desde luego que no lo digo con ánimo de ofender o molestar a nadie, porque de querer hacerlo lo habría hecho en otras fechas.

Dicho esto, quiero dejar claro que, bajo ningún concepto voy a dar otra vez mi aval a Ovidio Sánchez, lo que no significa que se lo vaya a regalar a cualquiera otro que se presente. Para que pueda pensar en apoyar una candidatura tiene que darse unas cambio en la manera de hacer política, un cambio dirijido a que el electorado vea a nuestro partido como una verdadera alternativa de Gobierno. Y ¿qué es lo que entiendo yo como alternativa de Gobierno? Pues un partido que se deje en paz de tonterías saliendo en los medios de comunicación denunciando la mala gestión de los recursos públicos, ilegalidades o discutir sobre si se debe o no solicitar otra licencia. Porque este tipo de discusiones a la gente le importa poco porque, en primer lugar, lo que quieren es que se les arreglen sus problemas, y, en segundo lugar, está bastante extendido el pensamiento de que "todos los políticos son iguales".

Por eso, para que la gene creyese que el Partido Popular es una alternativa seria, es imprescindible escuchar a los votantes, más allá de la campaña electoral. Se debe aplicar una política de patear las calles y los pueblos, en el que más que hablar se escuche sus problemas cotidianos. De ahí se procede a elaborar propuestas que serían presentados en la Junta General y que se podrían defender fácilmente con toda la vehemencia posible. Actuar de esta manera hará que mucha gente, sobre todo los que se abstienen decidan votar al PP en las próximas autonómicas.

En cuanto a las actuaciones administrativas del Gobierno, lo mejor sería excluirlas del debate político derivándolo a los servicios jurídicos del partido, que serían los encargados de estudiar toda la documentación obrante en los expedientes, y si se considerase que se ha cometido una infracción del ordenamiento jurídico se procedería a plentear los recursos pertinentes.

Creo que, para empezar, y sin ánimo de aburrir, creo que he fijado lo suficiente mi postura. Espero, independientemente de que se tenga en cuenta mis opiniones, que se cambie, al menos, de liderazgo.